Las especificidades del naturalismo hispanoamericano a través del analisis de la novela Santa

1. Introducción

Santa (1906), la novela del escritor mexicano Federico Gamboa, es sin lugar a dudas, una de las pocas novelas hispanoamericanas que ha sido tan intensamente estudiada en referencia al naturalismo, un estilo literario que surgió en Europa a finales del siglo 19. Sin embargo, las tendencias europeas alcanzaron América del Sur con un retraso y, una vez allí, empezaron a adquirir las características nuevas en contacto con la cultura e historia locales. Se puede decir con certeza que los escritores hispanoamericanos nunca han abrazado el puro naturalismo de Zola, sino que lo convirtieron, sobre la base de su patrimonio literario y la tradición, en un tipo de “naturalismo hispanoamericano”. Este tipo específico del naturalismo, que floreció en Hispanoamérica, tuvo su eco en México y por lo tanto, en la famosa Santa también.

 2. El naturalismo hispanoamericano

Como ya he dicho, el naturalismo hispanoamericano se formó sobre la base del naturalismo europeo (es decir, francés), pero fue remodelado en Hispanoamérica, gracias a la fuerte influencia de los estilos literarios coexistentes: el romanticismo y el modernismo (Prendes, 2003: 17).  Además, también adquirió el típico marco hispanoamericano (en el caso de Santa, el mexicano), así como los problemas políticos y sociales que se prolongaron a lo largo del continente.

2.1. Las raíces: el naturalismo francés

Émile Zola, el padre del naturalismo, expuso la poética del nuevo estilo literario en su obra La novela experimental. Él tenía la intención de transferir el método experimental de las ciencias médicas a la novela, que básicamente suponía: 1) la introducción del determinismo de la herencia y del medio ambiente, junto con la negación de cualquier tipo de la fuerza divina o del libre albedrio del hombre y 2) la narración objetiva que conlleva la descripción minuciosa de los personajes y paisajes.

Las leyes de la herencia y del medio ambiente limitan al hombre y se refieren a las características heredadas de sus antepasados, o sea a los rasgos universales o de especie, que acercan al hombre a la animalidad y que fomentan los instintos sexuales y la violencia. Por otro lado, las leyes del medio ambiente sugieren que el desarrollo psicológico del individuo y su futuro son determinados por el medio ambiente en el que uno crezca. Por lo tanto, hablando de los espacios, la novela naturalista se centra en los infiernos de las ciudades afectadas por la industrialización y hablando de los personajes – en las clases bajas y los tipos marginalizados (la prostituta, el alcohólico) con la pretensión de demostrar que la fuga de este mundo cruel, lleno de pobreza, violencia y enfermedades, es imposible. A causa de esto, las historias naturalistas son historias pesimistas, en contraste con el idealismo del romanticismo.

En su uso del cientificismo, el narrador naturalista intenta ser un transmisor objetivo e imparcial de la historia, lo que supone una descripción minuciosa, incluso de las imágenes desagradables (Ordiz Vásquez, 1996: 77-79). Como corroboración de esta frase, voy a citar las palabras de Zola: ”El novelista no puede juzgar ni extraer de la novela conclusiones de la realidad que observa, sino simplemente analizar los hechos. […] No puede sacrificarse la verdad de la novela en beneficio de la moralidad.” (Prendes, 2003: 37)

Pero, mientras que los naturalistas hispanoamericanos admitieron la descripción minuciosa y realística, la presentación de los bajos fondos sociales y un espíritu amargo y pesimista, no aceptaron por completo el concepto del determinismo, puesto que este choca con el libre albedrio que propaga el catolicismo y rechazaron la narración completamente objetiva, o sea, sus obras mantuvieron el propósito didáctico y moralizador (Brushwood, 1960: 527), lo que estará demostrado en el análisis de Santa.  

2.2. Las características autóctonas

Naturalismo hispanoamericano, como ya se ha mencionado, es un estilo híbrido, que debe mucho al coexistente romanticismo y aun, algunos dicen, al modernismo (Prendes, 2003: 132). Del romanticismo proviene sobre todo el moralismo, la idealización de los paisajes naturales y el costumbrismo (Prendes, 2003: 106-116).

La situación social y rápida industrialización trajeron a las obras de naturalistas la dialéctica entre el campo, donde se preservaban las formas de vida ancestrales y los antiguos valores humanos, y la ciudad (o sea, la capital), que traía la expansión urbana y el surgimiento de industrias (Prendes, 2003: 154-155) y junto con ello, la problemática de la opresión de los ciertos grupos étnicos, los problemas económicos y diferentes tipos de las deformaciones morales, incluso el alcoholismo y la prostitución. Todas las características mencionadas van a ser mejor aclaradas en el análisis de la novela Santa.

 3. El naturalismo hispanoamericano en la novela Santa

Aunque resultaría incorrecto clasificar Santa como una novela naturalista, pues se trata de una obra híbrida que debe mucho al romanticismo y al modernismo, muchos de los rasgos del naturalismo hispanoamericano ya mencionados son, en gran medida, elementos constitutivos de Santa. Incluso Gamboa se defiende de cualquier tipo de clasificación: ”Yo no soy naturalista profesional ni jamás me afilié, en arte principalmente, a escuela ni bandería ninguna. […] Mis libros me los dictó mi propio temperamento, y si resultaron naturalistas, naturalista me quedo hasta la hora de mi muerte, ya que no sé escribir de modo diverso.” (Vásquez Martínez, 2011: 43)

 3.1. El determinismo en Santa y la dialéctica ciudad – pueblo

Las nociones del determinismo hereditario y del medio ambiente, que forman partes imprescindibles del naturalismo, no existen en Santa, por lo menos no en su forma plena y pura. Existen algunas alusiones al determinismo hereditario en la caracterización de Santa: “[…] es de presumir que en la sangre llevara gérmenes de muy vieja lascivia de algún tatarabuelo que en ella resucitaba con sus vicios y todo” y “[…] la chica no era nacida para lo honrado y derecho”. (Gamboa, 2008). Sin embargo, estas frases no se pueden observar en el contexto del determinismo genético, porque el narrador ya antes nos había mostrado que la madre y los hermanos de Santa eran la gente honesta, con rígido moral católico. Las únicas chispas del determinismo hereditario en la obra se pueden reconocer en la barbarie ancestral. Barbarie ancestral junto con el concepto de la bestie humana se refiere a los impulses del hombre, sobre todo a su incontrolable deseo de sexo. Concretamente en la obra, Rubio desea a Santa a causa de su “enfermedad de la carne”, mientras el torrero Jarameño tiene “los anhelos casi animales” (Ordiz Vásquez, 1996: 84-85).

El determinismo del medio ambiente tampoco existe en Santa. Por el contrario, Santa crece en el pueblo Chimalistac, que corresponde a un entorno feliz y familiar, o sea, a un paisaje idealizado que no tiene nada que ver con el ambiente decadente. Podemos concluir que la causa de la caída de Santa no está arraigada en los dos tipos del determinismo, sino que se encuentra en la mezcla de la presión del medio (sus hermanos y madre la echan de casa), del libre albedrio (elige prostitución) y de una especie del misterioso fatalismo, que el personaje identifica como “la fuerza ciega de destrucción invencible” (Ordiz Vásquez, 1996: 86).

A esta pureza idílica del pueblo se opone “la enorme ciudad corrompida” (Gamboa, 2008), es decir, la capital de México. La capital es el lugar donde empieza la caída de Santa: es el detonante del proceso de su degradación y decadencia física y moral, lo que concuerda con los puntos de vistas naturalistas (Bobadilla Encinas, 2006). La capital también es el centro de la industrialización y la cuña de la hipocresía (de las clases elevadas y de la iglesia), de la corrupción (de la policía), de la prostitución y del alcoholismo.

        3.2. Temas y motivos típicos naturalistas

Los motivos que predominan en la obra son naturalistas par excellance. El más evidente es el motivo de la prostitución, que abarca diferentes elementos: el prostíbulo, el burdel, el erotismo, el sexo. Es importante destacar que el personaje de la prostituta Santa se parece mucho a la Nana, protagonista del libro de Zola. También es notable el motivo del alcohol, compañero habitual de las clases humildes que hace aflorar los comportamientos animalizados (Ordiz Vásquez, 1996: 86) y por supuesto, ya mencionado, el gran punto prominente de los naturalistas – el motivo de la ciudad ruidosa y los bajos fondos que lo habitan. Todos estos motivos juegan el papel en la presentación de una sociedad decadente y coinciden con una típica visión naturalista.

         3.2.1. La política y el costumbrismo

Como ya he destacado, una de las características del naturalismo hispanoamericano era influjo del costumbrismo y de la situación política a la literatura. Siendo partidario de Porfirio Díaz, Gamboa no podía meterse en demasiados problemas con la denuncia política. Sin embargo, el escritor preserva una actitud ambivalente hacia la sociedad y el gobierno. Por un lado, las instituciones vigentes durante el segundo porfiriato (la familia patriarcal, la casa burguesa, la iglesia y los palacios de justicia) no protegen a una prostituta como Santa (Canovas, 2001: 91), pero por otro, la policía está corrompida y la iglesia, que rechaza a Santa, hipócrita.

Hablando de la actitud hacia el gobierno y también del costumbrismo, es importante mencionar la escena de la celebración de la patria (capitulo II), donde se glorifica al presidente y las madres levantan sus hijos, diciendo que su sangre pertenece a la patria. El narrador nos dice:

“No bien han nacido, cuando, todo a un tiempo, se enciende el balcón histórico, el de barandal de bronce, y dentro de un óvalo de rayos eléctricos, surge el presidente  de la República, símbolo en medio a tanta claridad, sin otras divisas que la banda  tricolor  que  le cruza el pecho y lo convierte en el ungido de un pueblo.” (Gamboa, 2008)

La realidad política y social además está representada mediante la presencia de los inmigrantes españoles (Jarameño, Pepa, La Guipuzcoana).

3.3. El lenguaje y la narración (seudo)naturalista

Las descripciones minuciosas de los eventos, personas y paisajes, sobre todo de lo feo y grotesco, coinciden con las exigencias del naturalismo. Como veremos en el siguiente ejemplo, el escritor a menudo intenta establecer el efecto de un lenguaje científico:

“Jamás vio Santa tan de cerca aquellos ojos horribles capaces de impresionar hasta a  un naturalista; blanquizcos, rugosos, opacos, con redecillas venas as que simulaban en  la convexa superficie de los globos enormes y yertos, complicadas marañas de cabellos  sucios; los lagrimales grises, con pequeños y asquerosos  conglomerados de sustancia clara.” (Gamboa, 2008)

El método de narrar de una perspectiva omnisciente, en tercera persona y describiendo en detalles, sobre todo usando la terminología científica, es un rasgo típico naturalista. A través de este tipo de narración, escritor intenta penetrar en la realidad, describir y narrar objetivamente y también explicar al lector las causas y consecuencias de la debacle moral y física del ser humano.

Sin embargo, en el aspecto técnico, el narrador no cumple siempre el precepto fundamental de ejercer como mero testigo o notario de una historia. Frecuentemente, añade al relato las reflexiones de carácter moralizador y los juicios de valor sobre las escenas que escribe. Tales son las frases “son las mujeres tan caprichosas” (Gamboa, 2008) y “pobre santa” (Gamboa, 2008), también como el uso de los signos de exclamaciones: “¡Qué institutriz ni qué diantre! ¡Prostituta envejecida y hedionda de cuerpo y alma que podía únicamente nutrir esas teorías y sustentarlas e inducir a su práctica!” (Gamboa, 2008) Este fuerte carácter moralizador y objetivo de conmover al lector vincula Santa al romanticismo.

 4. Conclusión

Las referencias principales al naturalismo que se pueden encontrar en Santa, como fue demostrado, se reducen básicamente al lenguaje descriptivo, al cuerpo de motivos y parcialmente a la narración. La obra carece de las nociones más importantes del naturalismo – la determinación de la herencia y del medio ambiente. Sin embargo, eso resulta lógico: por su inclinación al catolicismo, los hispanoamericanos no podían adoptar el concepto del determinismo, como tampoco podían excluir de sus obras la ambición moralizadora.

Esta mezcla del naturalismo francés, el romanticismo y la educación católica representa lo que se tradicionalmente llama el naturalismo hispanoamericano. Sin embargo, este naturalismo hispanoamericano desvía bastante del naturalismo genuino francés. Si guardamos la obra de Zola como paradigma del naturalismo, me atrevo decir que Santa representa nada más que una variante hispanoamericana del realismo descriptivo, que incorpora los motivos del naturalismo, y a veces, el uso del lenguaje y de la narración scientifista. Todos estos rasgos naturalistas y realistas, sin embargo, resultan incompletos y escasos. Por eso, Santa queda una obra con los elementos naturalistas y no una obra naturalista auténtica.

Bibliografía:

1. Bobadilla Encinas, Gerardo Francisco. “Santa, de Federico Gamboa, o la redención artística del naturalismo mexicano.” Espéculo. Revista de estudios literarios. 32 (2006). Universidad Complutense de Madrid. Web. 10. 03. 2012. <http://www.ucm.es/ info/especulo/numero32/santaga.html>.

2. Brushwood, J. S. “The Mexican Understanding of Realism and Naturalism.” Hispania 43.4 (1960): 521-28. JSTOR. Web. 10. 03. 2012. <http://www.jstor.org/stable/ 335967>.

3. Cánovas, Rodrigo. “Lectura Gratuita De La Novela “Santa”, De Federico Gamboa.” Revista Chilena De Literatura 59 (2001): 81-98. JSTOR. Web. 10. 03. 2012. <http://www.jstor.org/stable/40357017&gt;.

4. Gamboa, Federico. Santa. Biblioteca Virtual Antorcha, Junio 2008. Web. 02 Mar. 2012. <http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/literatura/santa/caratula.html&gt;.

5. Ordiz Vázquez, Francisco Javier. “El naturalismo en Hispanoamérica. Los casos de “En la sangre” y “Santa”” Anales de literatura hispanoamericana 25 (1996): 77-89. Fundación Dialnet. Web. 10. 03. 2012. <http://dialnet.unirioja.es/servlet/ articulo?codigo=52213>. PDF

6. Prendes, Manuel. La novela naturalista hispanoamericana. Evolución y direcciones de un proceso narrativo. Madrid: Cátedra, 2003.

7. Vásquez Mártinez, Ana Gabriela. “Santa En La Frontera Del Naturalismo.” Diss. Universidad Autónoma Metropolitana: Unidad Iztapalapa, 2011. Web. 10. 03. 2012. <http://148.206.53.231/UAMI15319.pdf&gt;. PDF

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