El realismo mágico y el realismo fantástico en el cine hispanoamericano

       El realismo mágico y el realismo fantástico son géneros literarios que tuvieron gran éxito en América latina. Se basan en la presentación de lo insólito y surreal: de fantasmas, desapariciones, milagros, talentos extraordinarios y ambiente raro (Bowers, 2005: 19). La diferencia esencial entre estos dos géneros es el hecho que el realismo mágico revela las cosas excepcionales como un parte normal de la vida cotidiana, mientras que en el realismo fantástico la presencia de lo extraordinario atrae la atención del lector, o sea el lector lo ve como algo problemático (Bowers, 2005: 25).

         El norte (Gregori Nava, 1983) es una película hispanoamericana impregnada de los eleméntos del realismo mágico. Habla de los hermanos Enrique y Rosa, cuyos padres fallecieron en el masacre en Guatemala, por lo que los hermanos deciden irse a los EEUU en búsqueda de vida mejor. En la película, Rosa se encuentra con las almas de sus padres muertos y comunica con estas, lo que está mostrado como una cosa natural y normal. En una escena, Rosa habla en la lengua maya con las almas de dos mujeres viejas, que entonces desaparecen. En la otra, las almas de los padres están representadas a través de los antiguos mitos de los mayas: 1) mediante la figura de ciervo, que en la cultura maya se cree un animal sacro y 2) en forma de las flores cortadas, que en la mitología maya y azteca representan el símbolo de los espíritus muertos (Hart, 2004: 104).

          La película Como agua para chocolate (Alfonso Arau, 1992) está basada en la novela famosa de Laura Esquivel. Fue dirigida por Alfonso Arau, el marido de Laura, quien intentó transmitir con verosimilitud los elementos del realismo mágico empleados en el novela. Como agua para chocolate retrata el destino de Tita, una chica joven de Méjico a los principios del siglo XX, que (a causa de diferentes obstáculos) no logra casarse con Pedro, su amado. Después de una serie de peripecias, la película termina con la unión amorosa de Tita y Pedro, la pareja que muere en seguida. Todos los sucesos raros están representados como aconcentimientos cotidianos. Hay varios episodios mágicos; en la primera, las lágrimas de Tita (causadas por la boda de Pedro y Rosaura) caen en la tarta de boda, que a consecuencia adquiere un efecto mágico. A todos los invitados que la comen les viene una oleada de pasión y unos recuerdos de sus amores verdaderos perdidos, por lo que empiezan a sollozar de una manera incontrolable. En el siguiente episodio, apretando las rosas que Pedro le regaló contra su cuerpo, Tita consique derramar su propia sangre. Por casualidad, la sangre gotea en la comida, que debido a eso empieza a afectar a la gente como afrodisíaco. Es inolvidable la escena mágicorealista en la que la hermana de Tita literalmente arde de pasión en ducha. El realismo mágico aparece también en los momentos finales de la historia: Tita decide a seguir Pedro en la muerte, lo que consigue comiéndose las mechas (o sea, quemándose a si misma).

      El realismo mágico tambien está presente en la película de la directora Claudia Llosa. Su debut Madeinusa (2006) trata el costumbre de un pueblo peruano isolado, cuyos habitantes creen que entre el Viernes Santo y la Pascua el Dios no existe, por lo tanto es permitido hacer pecados. La película La teta asustada (2010) habla de la enfermedad que roba el hombre de su alma. Según la historia, los bebés adquieren esta enfermedad a través de la leche de su madre.

     La tecnología avanzada y los efectos speciales han dado a los directores contemporáneos mucha libertad en cuanto a la representación de las creaturas irreales y la escenografía extraordinaria, debido a que se ha allanado el camino a las películas suntuosas, repletas de elementos del realismo fantástico. En la cinematografía hispanoamericana, el realismo fantástico tiene el mayor papel en las películas del director mejicano Guillermo del Toro – El espinazo de diablo (2001) y El laberinto de Fauno (2006). La historia de Espinazo de diablo se desarolla en el último año de la Guerra civil española y habla de un orfanato donde suceden eventos espantosos y trágicos. El autor de los actos horrorosos es el ladrón y asesino joven llamado Jacinto, que al fin muere. La trama de la película inicia con la aparición de la fantasma de un niño muerto, que habla con el resto de los niños y que al fin les lleva a su asesino, Jacinto. La presencia del fantasma del niño no está tratada como una realidad cotidiana, como fue el caso con el realismo mágico; al contrario – los niños están atterorizados por la aparición del niño muerto, mientras que los mayores creen que el fantasma es solo una fantasía, un ensueño de los niños.

           La historia del Laberinto del Fauno está colocada en el año 1944 y representa una mezcla del mundo real de la España de Franco y del mundo irreal, mágico y fantástico, en el que entra la niña Ofelia. En el mundo de “fantasía” Ofelia conoce a creaturas insólitas y mágicas, incluso al Fauno, que vive en el laberinto antiguo cerca de su casa. El Fauno revela a Ofelia que ella es una princesa y le exige que cumpla ciertas misiones para que se reúna con su padre en el reino. Ofelia cumple dos tareas: saca el clave del estómago de una rana gigantesca y llega a obtener el puñal de la guarida del Hombre Pálido. Para cumplir la tercera misión, Ofelia debe entregar a Fauno la sangre inocente de su hermanito, el requerimiento que ella rechaza. Mientras ella habla con el Fauno, viene su padrastro Vidal, a quien le parece que Ofelia conversa con si misma. Él dispara a Ofelia y por lo tanto derrama la sangre inocente. De esta manera, se ofrece a los espectadores que deducen individualmente lo que verdaderamente pasó: es posible que el mundo de Ofelia haya sido solo el producto de su imaginación, pero también puede ser que Ofelia al fin se haya convertido en una princesa.

       El realismo fantástico también existe en el cine hispanoamericano de décadas anteriores, como por ejemplo en la película argentina Nazareno cruz y el lobo (Leonardo Favio, 1975). Los elementos del realismo fantástico se reflejan aquí en la aparición del Diablo, en el cambio del joven Nazareno Cruz al lobo, o en la transformación de la padrina del Diablo en diferentes animales – en el burro, la gallina o el perro. Las apariencias de las creaturas irreales y las metamorfosis no forman parte de lo cotidiano; al contrario – son eventos que sorprenden a Nazareno y que siembran el miedo en el pueblo.

    Además, es importante mencionar el gran director chileno, Alejandro Jodorowsky. Las películas de Jodorowsky son célebres por los elementos fantásticos y surreales entrelazados. Las más destacadas son Fando y Lis (1968), El topo (1970), The Holy Mountain (1973) y Santa sangre (1989).

Bibliografía:
Bowers, Maggie Ann. Magic(al) Realism. London: Routledge, 2005.
Hart, Stephen. A Companion to Latin American Film. Woodbridge: Tamesis Books, 2004.

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